miércoles, 1 de mayo de 2013

A veces un consumo obligatorio otras interés.




Así me siento de a ratos, casi todo el tiempo que estoy frente a la máquina, porque soy ansiosa y no logro obtener lo que quiero enseguida. Como por ejemplo, hoy y este maravilloso blog.
Como dice la propaganda soy "una rústica". No tengo celular, la tele sólo la uso para ver películas, si estoy en un lugar con directv puedo perder mucho tiempo tratando de encontrar algo que nunca encuentro, jamás pude usar las memorias de la radio del auto, me salió crudo el pan en la máquina, no sé cuál es el botón para borrar los mensajes del teléfono, no tengo facebook. Puedo entrar cientos de veces a una página y cuando quiero acceder a otra, hago clic en la cruz de la derecha y cierro internet. Me molesta esa necesidad colectiva de contar todo a todos, que todo sea público, los celulares interrumpiendo almuerzos, encuentros, la gente atenta a los bips o músicas estridentes que me asustan.
Tengo dos niños pequeños de 1 y 3 años que requieren mi atención y presencia y con gusto quiero dárselas. Entonces no quiero salir a capacitarme al Instituto de Formación Docente. Pensé que si me compraba una máquina y ponía internet podría hacerlo desde la comodidad de mi hogar... ¡MENTIRA! Ahora me paso horas entrando y saliendo de la página del campus y entiendo bastante poco. No voy a ocultarles que me es un gran desafío, que me hiere el orgullo que no me salga, que me resisto intensamente. Pero también me paso una horita todos los días, después que se duermen los chicos, navegando por el espacio.

Experiencia en Nivel Inicial

Trabajando sobre prevención de accidentes, con niños de 5 años en una escuela periférica de El Bolsón (Esc. Nº 337), presenté un power interactivo que me facilitaron los bomberos voluntarios. Los alumnos tenían que observar las imágenes y decidir cuál era la acción a seguir, por ejemplo, si cruzaban la calle o no por la esquina; o un niño jugando con fósforos. Estuvieron de dos a tres alumnos por máquina, se turnaban para mover el cursor por las diapositivas, tuvimos la colaboración de los niños de 7º (uno por máquina). La experiencia fue super rica, ya que los niños pudieron tener la experiencia de interactuar con la tecnología dado que no todos tienen acceso. Cuando volvimos a la sala, registraron en dibujos lo que les fue significativo. Con esas imágenes más otras actividades hicimos un follletín que repartimos por la escuela y el barrio.
Las dificultades pasaron por la cantidad de máquinas y la ansiedad de los niños, pero en general toda la actividad se desarrollo sin mayores problemas. Considero que la tecnología como estrategia fue un acierto, motivó a los chicos, registraron la información gracias a las imágenes llamativas y el dispositivo. Quiero resaltar el valor de lo que se estaba observando, una buena calidad de imagen, con dibujos acordes a la edad, mucho color y mensajes claros. Lo cual obviamente también es producto de la tecnología.